SIN ESPACIO

El desastre de Fukushima y el dilema de Japón con el agua contaminada

Japón se plantea verter el agua contaminada de Fukushima al mar. (Foto: @CNN)
Japón se plantea verter el agua contaminada de Fukushima al mar. (Foto: @CNN)
Se fue almacenando en cerca de un millar de tanques instalados en la central más de un millón de toneladas de agua radiactiva. Cada uno tarda en llenarse entre siete y diez días.
Casi no hay espacio. En Japón se están quedando sin ello para almacenar el agua radiactiva procedente de la central nuclear de Fukushima. Ante esta situación, la Compañía Eléctrica de Tokio (Tepco) que gestiona la planta nuclear dañada se plantea verter al océano parte del líquido contaminado que actualmente almacena en gigantescos tanques.

Es una medida adelantada por el ministro de Medio Ambiente, Yoshiaki Harada, y que ya ha provocado malestar entre los pescadores locales y países vecinos como Corea del Sur.

Desde hace tiempo, Tepco tiene problemas para lidiar con la acumulación de agua subterránea, que se contamina cuando se mezcla con la utilizada para evitar que se derritan los tres núcleos de los reactores dañados por el tsunami que azotó la central en marzo de 2011.

En este aspecto, la compañía lleva pensando qué hacer con el agua contaminada bastante tiempo. El principal problema que tienen es que no existe la tecnología necesaria para acabar con el tritio, un isótopo del hidrógeno que es muy difícil de separar del agua y que es relativamente inofensivo.

Hasta la fecha, en la planta dañada se almacenan más de un millón de toneladas de agua contaminada en casi 1.000 tanques, y la firma ya ha advertido de que se quedará sin espacio para seguir acumulando el líquido contaminado para el verano de 2022.

Cabe recordar que el 11 de marzo de 2011, un terremoto de magnitud 9 y un tsunami de 15 metros causaron una de las peores crisis nucleares de la historia: el sistema eléctrico de Fukushima Daiichi se desactivó; tres de sus seis reactores sufrieron fusiones, y uno resultó dañado por las explosiones de hidrógeno. Más de 160.000 personas se vieron obligadas a evacuar la zona.

El ministro de Medio Ambiente nipón, Yoshiaki Harada, admitió que "la única opción será echar (el agua) al mar y diluirla. El Gobierno en pleno lo va a debatir, pero me gustaría ofrecer mi simple opinión”.



 

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