EL ACUERDO

ERC y Junts, Pere Aragonés y Jordi Sánchez, y la "república catalana"

Aragonès cede Economía, Exterior y Justicia a Junts en el nuevo gobierno de Cataluña. (Foto: CCMA)
Aragonès cede Economía, Exterior y Justicia a Junts en el nuevo gobierno de Cataluña. (Foto: CCMA)
Acuerdan un Ejecutivo de 14 consejerías repartido al 50% en el que ERC asumirá Presidencia, Feminismos e Igualdad, Educación, Empresa y Trabajo, Acción climática, Agricultura y Alimentación; Interior y Cultura.
ERC y Junts llegaron a un acuerdo para poner en marcha en Cataluña un gobierno de coalición “fuerte y cohesionado”, basado en la “lealtad mutua y en la confianza”, con el que avanzar hacia la "república catalana". Un pacto que allana la investidura del candidato republicano, Pere Aragonès, y despeja la sombra de la repetición electoral. Ahora se prevé que la convocatoria del debate parlamentario arranque a finales de semana para que Aragonès pueda ser investido antes del 26 de mayo, cuando termina el plazo permitido.

Aragonès y el secretario general de Junts, Jordi Sánchez, dio detalles del acuerdo en una rueda de prensa en los jardines del Palau Robert de Barcelona en la que han apostado por la “confrontación cívica y pacífica” para que el Estado asuma “la realidad” y permita avanzar hacia la amnistía y la autodeterminación.

El acuerdo reafirma el compromiso del nuevo Gobierno catalán con la independencia y perfila una Generalitat de 14 consejerías repartidas al 50% entre cada partido. Ha sido posible gracias a los intensos contactos que ambos líderes políticos han mantenido durante el fin de semana pero ha tardado en ver la luz más de tres meses desde las elecciones del 14F. Tres meses en los que ambas formaciones exhibieron profundas diferencias y se lanzaron duros reproches mutuos.

Aragonès y Sánchez pidieron disculpas a la ciudadanía. “Hemos necesitado mucho tiempo, demasiado probablemente”, reconoció el primero, aunque defendió que el catalán es un “país plural y diverso” en el que “estar de acuerdo no siempre es fácil”. El secretario general de Junts, por su parte, reconoció también que se han tardado "demasiados meses".

Aragonès celebró que la negociación ya partía de un "acuerdo bueno" entre ERC y la CUP, que entre otras cosas exige una banca y empresa energética públicas y que el futuro presidente de Cataluña se someta a una cuestión de confianza a los dos años, cuando se evalúe si ha funcionado la vía del diálogo con el Gobierno de España o se decide un "embate democrático" al Estado. "Ahora, este acuerdo se respeta y se refuerza con el llegado entre ERC y Junts", comentó Aragonès.

“Tendremos un organismo de decisión colegiada y estratégica para que nos podamos sentir cómodos, respetando las decisiones indelegables de la presidencia catalana, la Generalitat y su Govern”, indicó.

“El acuerdo es para nosotros la mejor forma de tener la seguridad para un espacio en común con el que trabajar y buscar el consenso estratégico”, una condición “necesaria”, comentó Jordi Sánchez, para “volver a avanzar con fuerza y ver culminadas las aspiraciones de ser una república catalana en el marco de la Unión Europea, con todas las competencias que corresponden a un Estado independiente”. 

Tras conocerse el acuerdo, Carles Riera, diputado de la CUP, celebró el "inicio de la legislatura" y reconoció que su formación "ha ayudado" a que este acuerdo haya sido posible. "Algo hemos facilitado", indicó. La formación antisistema ya medió la semana pasada para que los tres partidos independentistas alcanzaran un acuerdo de mínimos para desencallar la investidura, en el que se pactó un "gran acuerdo nacional por la autodeterminación". Un pacto, dijo Riera, que debe permanecer "intacto".

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