SALVAGUARDAR LA DEMOCRACIA

Felipe González y José María Aznar apelan a la defensa de la lealtad constitucional

González y Aznar en eI Congreso Nacional de la Sociedad Civil en Madrid. (Foto: @AhoraCivil)
González y Aznar en eI Congreso Nacional de la Sociedad Civil en Madrid. (Foto: @AhoraCivil)
Los expresidentes del Gobierno, Felipe González y José María Aznar, protagonizan un debate cara a cara en la inauguración del Congreso "Repensar España: una aportación desde la Sociedad Civil".
“Nuestras democracias viven en serio riesgo y tenemos razones para estar preocupados”. Así se refería el ex presidente del Gobierno José María Aznar a la situación que atraviesan países de todo el mundo, incluida España, ante fenómenos como la creciente fragmentación social, la aparición de regímenes totalitarios o el auge de los populismos. Una preocupación compartida por el ex presidente Felipe González, quien se refirió a un “proceso de radicalización hacia discursos dominantes” que amenaza el espacio de moderación y centralidad en el que viven los ciudadanos.
 
Felipe González y José María Aznar fueron los protagonistas de la sesión inaugural del Congreso “Repensar España: una aportación desde la Sociedad Civil”, organizado por la Asociación Nacional Sociedad Civil Ahora (SOCIA) en el Casino de Madrid. Una cita que, en palabras del presidente de esta Asociación, Aldo Olcese, aspira a ser el punto de partida para una participación activa de la sociedad civil en las cuestiones que atañen al futuro de España “desde la unión, la generosidad, la concordia y la lealtad a unos valores y principios fundamentales”.
 
En la misma línea, el director del Congreso y secretario general de SOCIA, Alfredo Dagnino, apeló a la necesidad de anteponer el bien común al interés particular, propiciar un debate profundo y pensar en España “por encima de luchas partidistas y avatares políticos, desde lo mucho que nos une frente a lo que nos separa, para afrontar el futuro con certeza y no desde la improvisación”.
 
El debate entre los dos ex presidentes del Gobierno fue moderado por el presidente del Real Instituto Elcano, Emilio Lamo de Espinosa, quien recordó el salto adelante que ha dado España en las últimas décadas. Un país que, destacó, siempre figura entre los 20 primeros del mundo en los informes internacionales pero que en 2004 sufrió un punto de inflexión que supuso “una gran perdida de confianza de los ciudadanos en el sistema de gobierno y oposición, en la política y los políticos”.
 
“La gente pierde la fe en las instituciones cuando la gente de las instituciones deja de creer en ellas”, aseguró, en este sentido, José María Aznar, para quien “en España hay un fenómeno de desconfianza institucional muy grande”. El ex presidente relató que, desde el comienzo de Transición hasta 2004, “España ha funcionado en una situación de normalidad anormalmente histórica”. Por distintas razones, el pacto del 78 “se ha roto, lo han roto, y los elementos básicos que han guiado la vida española han quedado quebrados”.
 
“Los ciudadanos no se sienten representados y esa crisis afecta a la institucionalidad en la que se articula el funcionamiento de la democracia representativa”, convino Felipe González. En su opinión, después de 40 años de estabilidad, “hemos vuelto a la normalidad histórica de la inestabilidad, de la fragilidad” y tenemos que ver “cómo conseguimos acuerdos transversales basados en principios que nos han permitido vivir en paz para ganar estabilidad en los próximos 30 años”.
 
En este punto, los dos ex presidentes destacaron la importancia de la participación de la Sociedad Civil. “Hoy a los dirigentes no se les piden ideas, sino que prestemos atención”, apuntó Aznar, mientras que González consideraba que “más que nunca necesitamos una sociedad civil serena que ayude a reflexionar, y una representación capaz de encontrar consensos frente a nuevos desafíos”.
 
En un momento marcado por la política de bloques, el enfrentamiento o el auge de los nacionalismos secesionistas, la prioridad se centra, en palabras de González, en “preservar la democracia representada por la Constitución y el Estado de Derecho”. Por ello, aseguró que la Carta Magna se puede reformar para garantizar con mayor claridad el precio a pagar por la deslealtad institucional. “Yo propondría como ciudadano que se penalice políticamente la deslealtad”, afirmó. “Uno de los pactos más importantes de la transición fue el de la diversidad desde la lealtad. Si se cae la lealtad, debe tener un precio”, coincidió Aznar.



En la inauguración del congreso, que durante este jueves y viernes reúne a 123 ponentes de primer orden repartidos en 19 mesas de debate, también ha participado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien se ha referido a la cita como “una necesidad” para hacer frente a desafíos de España como el populismo y los nacionalismos. “Si queremos una sociedad más libre donde prime la concordia, necesitamos una sociedad civil fuerte. Debemos ceder el protagonismo y dotar a la sociedad de instrumentos para que sea motor de desarrollo económico, cultural y social”, precisó.

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