El gobierno sin mayoría para aprobar la reforma laboral

El primer ministro Pedro Sánchez en rueda de prensa tras la Cumbre de la OTAN de 2021. (Foto: Wikimedia)
El primer ministro Pedro Sánchez en rueda de prensa tras la Cumbre de la OTAN de 2021. (Foto: Wikimedia)
ERC, EH Bildu y el PNV no votarán la reforma en el Congreso si antes no se somete a modificaciones.
La reforma laboral, uno de los grandes compromisos del gobierno de Sánchez, aprobada este martes a través de un decreto ley, corre el riesgo de ser rechazada en el Congreso de los Diputados por parte de sus propios aliados, las organizaciones vascas y catalana EH Bildu, PNV y ERC.

La reforma y sus detractores

El gobierno de Pedro Sánchez aprobó este martes 29, a través de un decreto ley, la reforma laboral que deroga la reforma aprobada durante el gobierno del PP, en 2012, tras nueve meses de debates, conflictos con Unidas Podemos, y un acuerdo logrado con las organizaciones sindicales CC. OO. y CGT, y las empresariales CEOE y Cepyme.

Pero el mismo ha sido rechazado por sus aliados vascos y catalanes, que en conjunto suman 24 de los 21 votos que el gobierno necesita para aprobar la reforma en el Congreso de los Diputados.

ERC, EH Bildu y el PNV consideran que la reforma se quedó corta, tras todos los cambios a los que debió someterse, desconoce la prevalencia de los convenios autonómicos, y se niegan a aprobarla si no se hacen modificaciones.

“Si queda tal y como está redactada en estos momentos –ha dicho la parlamentaria de EH Bildu, Mertxe Aizpurua–, no contará con nuestro apoyo. No es una derogación de la reforma laboral, ni siquiera parcial, y tienen que cambiar muchas cosas para que realmente sirva en defensa de los trabajadores y trabajadoras”.

Por otra parte, el representante de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, ha afirmado que “han empezado la casa por el tejado, han dedicado muchas horas a interpelar y negociar con la patronal y cero horas a negociar con Esquerra”.

Estas organizaciones consideran además que los trabajadores vascos y catalanes no se sienten representados por los sindicatos de CC. OO. y la CGT.

La postura del gobierno y los empresarios

Como portavoz del gobierno y participante en la discusión de la reforma laboral, Yolanda Díaz, vicepresidente segunda del gobierno, ministra del Trabajo y militante del PC, ha sido firme al declarar que “cada coma, cada verbo” fueron debatidos durante meses, y cada miembro del Parlamento fue informado del proceso para llegar a un consenso entre todas las fuerzas sociales.

“Esta norma ha costado muchísimo, está pensada y discutida horas y horas. Cada precepto está, con sus comas, verbos y subordinadas, medido, repensado…”.

Lorenzo Amor, vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), también ha declarado que no aceptarán cambios en la reforma aprobada por las fuerzas sociales.

El presidente del CEOE, Antonio Garamendi, ha advertido también que “lo pactado no se toca”, y ha rechazado de plano la prevalencia de los convenios autonómicos, advirtiendo que la Confederación abandonará el pacto si el gobierno cede ante las exigencias del PNV.

La votación en el Congreso de los Diputados, prevista para fines de enero, no pinta bien para la coalición PSOE y Unidas Podemos. El PP ya ha anunciado su intención de votar en contra, y Ciudadanos, que podría compensar la deserción del PNV, Esquerra y Bildu, aunque no ha tomado una decisión definitiva, manifiesta una opinión desfavorable a la reforma.
 

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