UNIDAD NACIONAL

Mattarella designa a Mario Draghi para evitar el caos político en Italia

Dramático mensaje al país del jefe del Estado. (Foto: @Quirinale)
Dramático mensaje al país del jefe del Estado. (Foto: @Quirinale)
La Comisión Europea y Berlín vivieron con extrema atención las horas críticas del derrumbe político en Italia. Para evitar el caos -un cierro paralelismo con España, Mattarella optó por la figura de Mario Draghi.


Los partidos políticos fracasaron en su intento de formar un nuevo Gobierno. Ante este escenario, el jefe del Estado convocó al expresidente del Banco Central Europeo (BCE) para liderar un Gobierno de unidad en Italia.

La salida de Matteo Renzi del Gobierno provocó la crisis y la posterior dimisión del presidente del Gobierno, Giuseppe Conte, hace justo una semana.

El expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue convocado por el jefe del Estado, Sergio Mattarella, para encargarle la formación de un Gobierno de emergencia ante la situación del país por la pandemia de la COVID-19 y tras el fracaso de las negociaciones políticas para reeditar el anterior Ejecutivo.



El presidente de la Cámara de los Diputados, Roberto Fico,anunció el fracaso de su mediación para conseguir la formación de un nuevo Gobierno, tras la crisis abierta por Matteo Renzi. "No he registrado la unánime disponibilidad para dar vida a una mayoría", dijo Fico a su salida del encuentro con Matarella al que comunicó la imposibilidad de lograr un consenso entre los grupos políticos de la antigua coalición gubernamental.

Sergio Mattarella se dirigió con solemnidad y en tono grave a la nación. Anunció, con dramatismo que no quiso rebajar, que solamente existen para Italia en esta muy grave crisis dos caminos, o celebración de comicios inmediatos, o la formación de un Gobierno institucional. Insistió en un Gobierno de unidad nacional, apoyado por todas las fuerzas políticas, hasta que se salga de esta crisis excepcional que golpea desde su comienzo a Italia con enorme crudeza.

Ante este momento, eligió a la figura que más apoyo y prestigio tiene en Italia y en toda la Unión Europea, el expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi.

Italia se ha vuelto a situar al borde del abismo institucional y político. Esta vez, desgraciadamente, ha sido una crisis larga e inútil movida por los egos y el adananismo del  líder de Italia Viva, Matteo Renzi. Acabó con un mandato muy valioso para el país en las circunstancias más difíiles. Giuseppe Conte no se merecía este final ni estos desprecios.

Mattarella explicó que no existía la posibilidad de formar un gobierno político. Los cuatro partidos no fueron capaces de tejer un consenso en una mesa de negociación que se prolonngó durante casi 72 horas. Matteo Renzi taponó todas las vías de una salida política que el país y los intereses generales demandaban con urgencia.

El Palacio del Quirinal había sondeado desde hace días a Mario Draghi. El expresidente del BCE era reacio pero comprendió la gravedad del momento para Italia y la Unión Europea. "Pido a todas las fuerzas que den su apoyo a un Gobierno de alto perfi. Intentaré dar el encargo lo antes posible", enfatizó Mattarella. Explicó al pais que seria una locura convocar elecciones en este momento.

"El largo periodo de campaña electoral y la reducción actividad de gobierno coincidirían con un momento crucial para Italia. Necesitamos un Gobierno fuerte que puede activar iniciativas y no un gobierno en campaña electoral", recalcó en su mensaje al país.

Reccordó además que en abril debe presentarse en la Comisión Europea el plan para la utilización de fondos europeos. "Y debe ser antes de la fecha en la que expira el plazo para que se pueda usar ese dinero pronto y pueda haber un debate sobre el plan con nuestro gobierno, que no podría hacerlo si tuviera la autoridad reducida. No podemos permitirnos de perder esta ocasión fundamental para nuestro futuro", clamó en tono de extrema emoción política a sus compatriotas.

Atención a esta crisis de Italia que es una muy severa llamada de atención para España y el Gobierno social comunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias -en el alambre en el Congreso- y en crisis permanente en la lucha entre PSOE y Podemos. Italia y España van a recibir una lluvia de millones gracias a los contribuyentes europeos. ¿Quiere España exhibir una grave insolvencia política como la que ha estado a punto de precipitar a Italia al abismo?

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