ESTALLA GARCÍA-PAGE

Revuelo en el PSOE por el apoyo de Pablo iglesias a Puigdemont

Indignación en el PSOE ante la traición de Pablo Iglesias. (Foto: La Sexta)
Indignación en el PSOE ante la traición de Pablo Iglesias. (Foto: La Sexta)
El expresidente del Gobierno José María Aznar, a favor de un pacto entre el PP y el PSOE. Fuerte tensión entre líderes socialistas por el apoyo de Pablo Iglesias al expresidente prófugo de la Generalitat.
De nuevo la coalición socialcomunista llegó a un momento crítico. El apoyo de Podemos a Carles Puigdemont ha sido visto por líderes socialistas como una traición en la delicada cuestión de Cataluña en un momento muy tenso en Barcelona.

Tensiones en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) con barones que discrepan abiertamente del giro radical de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias y su línea anticapitalista y de extrema izquierda. Revuelo también entre los diputados del grupo socialista.

A la vez, muchas voces en el Partido Popular (PP) a favor de un apoyo al PSOE en lo que sería un giro político general en el Congreso de los Diputados y en la legislatura hacia un escenario de centro izquierda.

El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha lanzado lo que es un duro alegato contra la decisión de Pablo Iglesias y Unidas Podemos de votar en contra de levantar la inmunidad a los eurodiputados de JxCat (Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí).

Por su interés y su importancia política en estos momentos, publicamos íntegro el manifiesto de Emiliano García-Page:

"No vamos a admitir lecciones de aquellos que prescriben en España presuntas políticas o ideologías exclusivamente sociales y las defienden ellos. Ya me hubiera gustado que más que demagogia algunos se hubieran tomado la molestia -ya que son responsables al menos a nivel público e institucional- de incluso haber querido al menos visitar un residencia, aquí no les hubiéramos vetado para visitar una residencia, ni publica ni privada seguramente a aquellos que tienen responsabilidades en el Consejo de Ministros sobre residencias, sobre centros de esta naturaleza y sobre la dependencia; no hubiera pasado nada porque nos hubieran acompañado en muchas de las vistas, lo digo como lo siento y a conciencia, se entretienen algunos más en hacer permanente ruido político.

Hoy me indigna especialmente que aquellos que le han dedicado el tiempo justo a lo que esta consejera y todos los que estamos en la sala nos hemos dejado la piel durante la pandemia y que realmente a lo que encuentren tiempo es a defender los privilegios legales, jurídicos e inmorales de quien se fuga de la justicia en España. Me parece simple y llanamente de una gravedad extrema.

Y quiero decir, porque además lo relaciona, aquí está política real, la gente que se dedica a solucionar los problemas de la gente lo que ademas de dolerse por los fallecimientos intentan buscar soluciones y hay quien está instalado en el permanente ruido político demagógico en este país.

Pero quiero decir que hoy es especialmente grave esa coincidencia especialmente grave. Y agradezco mucho la posición firme de la presidencia del Gobierno de España y, porque no decirlo, de mi propia organización política para mantener la coherencia de exigir que quien se fugó de España después de los graves quebrantos constitucionales que provocó en Cataluña se siente ante la Justicia, como todo hijo de vecino.

Y algunos tendrán que explicar ante la sociedad española muchas cosas, muchas cosas, la primera y más importante es que cómo se saltan a la torera aquella lucha contra los privilegios que nació en el 15-M.

Es que no me cabe en la cabeza tal grado de incoherencia, donde están aquellos que hablaban de la casta y que la manifestación de la casta política y del mal de todos los males eran a los políticos que se escondían detrás de los aforamientos, los privilegios judiciales y no dar la cara y responder ante la ley.

¿Dónde están? ¿Dónde están? Porque es que me parece especialmente grave que estén además e posiciones institucionales porque cuando se toma posesión de un cargo se promete acatar, cumplir y hacer cumplir las leyes y esto permítanme es muy grave, que desde posiciones institucionales gente que esta cobrando por haber acatado las normas y que tiene la obligación política, y también moral de hacerlas cumplir, ampare privilegios que además no van a ayudar para nada al solución del problema político de fondo que dicen existe en Cataluña, existe,

Y ojalá y entre todos pueda haber un marco de diálogo, de consenso, de aproximación que siempre con el cumplimiento de la Constitución y de las leyes resuelva muchos de los problemas que hemos vivido tormentosamente estos años.

Pero esto de amparar a fugados de la justicia, esto de amparar privilegios -los peores privilegios que hay que son la desigualdad ante la ley-, esto de amparar incoherentemente y de forma casi de establecer una complicidad política con presuntos delincuentes no ayuda ni al diálogo, ni a la normalidad ni al sistema democrático, y menos a la necesaria renovación política que este país viene buscando en su propia clase política

De manera que agradezco mucho a los que son coherentes aunque seamos de partidos y de formaciones políticas históricas en la exigencia de que todo el mundo tiene que responder ante la justicia incluso para defenderse, porque Puigdemont no solo tiene la obligación de comparecer, de no ampararse detrás de privilegios políticos de aforamiento que algunos han prometido acabar y quitar del medio sino que además tiene el derecho de defenderse, pero es evidente que  cuando uno no quiere defenderse ante los tribunales, otros independentistas si lo han hecho y son los primeros que quedan muy desairados con este contraste de actuaciones.

Pero bueno, ciertamente nosotros estamos con la gente de verdad, que se dedica a los problemas, no al ruido político. Me gustaría que todo este tormento no afeara la imagen de un país que tiene un claro aval político y democrático y que además tiene en el sistema judicial -para todo, para lo grande y lo pequeño- un elemento importante de ¿como les diría yo? de normalidad democrática, nunca podría haber normalidad si no fuésesmos igual ante la ley".

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