FUERTES INCÓGNITAS

Sánchez niega crisis con Iglesias y avanza indultos en Cataluña

El presidente ha sido cauto ante el piso frágil que pisará a partir de ahora. (Foto: LMG/Borja Puig de la Bellacasa)
El presidente ha sido cauto ante el piso frágil que pisará a partir de ahora. (Foto: LMG/Borja Puig de la Bellacasa)
El presidente del Gobierno, tras el último consejo de Ministros de 2020, confirmó que no habrá crisis entre PSOE y Podemos, que Iglesias seguirá como vicepresidente, y que habrá indultos para los políticos condenados.
Lo que tanto se ocultó pasó ahora al primer plano. Atención a un tiempo político delicado que se abre tras el mazazo económico de la COVID-19 y su dramático balance de dolor, muerte y tragedia de familias de 70.000 fallecimientos (50.000 muertos notificó el Ministerio de Sanidad; más de 70.000, el Instituto Nacional de Estadística).

Dos precisiones muy importantes del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras el último Consejo de Ministros de 2020. Ha situado todo el foco de la legislatura en lo que suceda en las elecciones autonómicas en Cataluña. Y ha avanzado abiertamente que habrá indultos para los políticos procesados y condenados por el Tribunal Supremo.

Y a la vez una incógnita. ¿Dejará Pedro Sánchez que Unidas Podemos mantenga su presión constante contra  el régimen del 78- la Constitución y la Corona- y su auténtico acoso político a la figura del Rey Felipe VI?

 

"No lo ocultamos, hay que pasar página", afirmó Pedro Sánchez sobre los indultos. Abrio así el melón de las grandes cuestiones. La posibilidad de que Oriol Junqueras pueda liderar la candidatura de Esquerra Republicana (ERC) y el posible regreso a Cataluña del expresidente fugado, Carles Puigdemont. Obiamente hay más cuestiones: ¿existe además una agenda oculta de pacto sobre un referéndum? Y, si no se produjo arrepentimiento, ¿los líderes condenados e indultados volverán a reivindicar sus posiciones maximalistas de ruptura, secesión y DUI -declaración unilateral de independencia-?

"Este es un Gobierno que desde el principio no ha escondido sus intenciones. Este es un Gobierno que apuesta claramente por el reencuentro, por la reconciliación y por la convivencia en Cataluña , y de Cataluña para con España”, dijo el presidente.

"Es muy importante superar episodios aciagos, que nos sonrojan al conjunto del país. Cuando hablamos de Cataluña, nadie está libre de culpa. Todos hemos cometido errores, y tenemos que aprender de esos errores, mirar hacia delante, y ser capaces de encontrar un espacio en el que nos podamos reencontrar", señaló.
 
"Eso es lo que quiere la ciudadanía catalana, eso es por lo que yo creo además que va a apostar la ciudadanía catalana el 14 de febrero", recalcó. Ha insistido en su llamamiento "por superar esta etapa tan dramática que se ha vivido, y mirar al futuro con un horizonte compartido entre el conjunto de la sociedad catalana y el conjunto de la sociedad española".

A la vez, el presidente ha sido cauto ante el piso frágil que pisará a partir de ahora. No precisó el calendario del Gobierno sobre los indultos, ni ha querido adelantar su decisión definitiva. "Los procesos de indultos, que están reglados en nuestro ordenamiento legal, plantean informes de la Fiscalía, la Abogacía del Estado, en este caso el Tribunal Supremo. Y luego llegan a la mesa del Consejo de Ministros. Y ahí será cuando evidentemente yo me pronuncie y plantee cuál es la posición que tengo como presidente y también la del conjunto del Gobierno, que es un órgano colegiado", indicó.

El presidente del Gobierno indicó además -pese a que Pablo Iglesias mantiene lo contrario y defiende su agenda republicana a corto plazo-  que el Rey, con su discurso de Nochebuena, hizo “una comparecencia valiente, en la que marcó claramente cuál es el rumbo hacia el cuál quiere dirigir a la Corona y a la Jefatura del Estado, que es una monarquía parlamentaria constitucional adecuada a la España del siglo XXI”.

Apuntó, también con prudencia, que ya se irá conociendo “cómo se materializan la hoja de ruta de Felipe VI de renovación de la Corona, en cuanto a la transparencia y la ejemplaridad”.

Pero insistió especialmente, una vez aprobados los Presupuestos (PGE) que no habrá crisis de Gobierno, que no romperá la coalición con Unidas Podemos, y que no existe por tanto ni crisis política, personal o de entendimiento entre él y Pablo Iglesias.

"Este es un Gobierno de coalición, que tiene por delante una legislatura larga y fructífera. Y cuando digo Gobierno de coalición lo digo con todas las letras, Gobierno de coalición. Este es un Gobierno que tiene ánimo de perdurar en el tiempo", zanjó. Y quizás lo quiso subrayar con especial énfasis por los fuertes rumores en La Moncloa de tensión entre Unidas Podemos e Iván Redondo y de incluso posible dimisión de quien es por el momento el gurú personal del presidente del Gobierno.

Comparte esta noticia

COMENTARIOS