DILEMA FINAL

Pablo Iglesias o elecciones generales, la única alternativa de Pedro Sánchez

La tormenta final en la singladura política de Pedro Sánchez. (Foto: La Sexta)
La tormenta final en la singladura política de Pedro Sánchez. (Foto: La Sexta)
Crisis de gobierno no cerrada. O Pedro Sánchez pone fin a la coalición con Pablo Iglesias (Unidas Podemos) o precipita nuevas elecciones al no poder aprobar en La Moncloa unos Presupuestos.
Tres análisis imprescindibles en los medios del momento político y económico en España. Ana no está resfriada, el análisis de Jesús Cacho en el nativo digital Voz Populi sobre el editorial de El País (Grupo Prisa). periódico en el que tiene un peso decisivo el Grupo Santander que preside Ana Botín.



La opinión de Ignacio Camacho sobre  la personalidad política de Pedro Sánchez en ABC (el diario de cabecera del Grupo Vocento) bajo el título de El hombre sin ayer. Y la visión de Iñaki Garay en Expansión en el retrato político de la situación de Iglesias apuñala a Sánchez para liderar la calle.

El Gobierno de PSOE y Podemos, de socialistas y bolivarianos -Unidas Podemos/Podemos ya no es una facción comunista o neo comunista sino estrictamente chavista- siempre tuvo claro que lograría prorrogar por quinta vez el estado de alarma con el apoyo de Ciudadanos, PNV, Más País (los dos votos de Íñigo Errejón), Coalición Canaria (el apoyo de Ana Oramas), PRC (Miguel Ángel Revilla) y Teruel Existe (177 votos, un escaño más de la mayoría absoluta).

Lo dicho por Rafael Simancas es por tanto falso. Hay que añadir (y conviene aclarar además) que Pedro Sánchez no tiene, ni ha tenido ni tendrá, una hoja de ruta de pacto con la derecha, los democristianos conservadores del Partido Popular.

El pacto de PSOE con Unidas Podemos y EH Bildu ha dejado abiertas las siguientes coordenadas:

1. Ha provocado la ruptura con la patronal y llenado de angustia a los sindicatos al poner en riesgo la concertación social.

2. Envió el peor mensaje a la Comisión Europea de gobierno divido, enfrentado y bajo liderazgo de los radicales en el momento crucial del debate sobre las ayudas a España de la Unión Europea.

3. Hace imposible la elaboración de los presupuestos generales del Estado bajo un pacto de consenso y moderación.

4. Aviva la tensión abierta y pronunciada con los empresarios, que son vitales en estos momentos.

5. Dispara las caceroladas en movimiento inédito de protesta social (al estilo de la revuelta en Venezuela contra Nicolás Maduro), un episodio nunca vivido en España.

6. Llevó zozobra a pequeños y medianos empresarios y a trabajadores autónomos.

7. Se ha debilitado la autoridad moral y política del Gobierno central.

8. Causó indignación al PNV y  Compromís.

9. Ha debilitado en Cataluña a ERC (el partido de Oriol Junqueras) y fortalecido a JpC (la formación de Carles Puigdemont) abriendo una mayor complejidad aún en el conflicto que se vive en esta comunidad autónoma.

10. Ha suscitado tensiones en el PSOE, desconcierto en los mandos del partido y grietas en el grupo parlamentario socialista en la Cámara.

Definitivamente la brecha está abierta. Pedro Sánchez debe elegir entre Pablo Iglesias o Nadia Calviño (es una crisis de vencedores y derrotados, una lucha política a vida o muerte).

Y si Pedro Sánchez no elige (o no se atreve), la única opción es la convocatoria de nuevas elecciones generales en España en 2021.

Atención a la delicada posición del euro y de España. No es una crisis de Norte o Sur. Portugal e Italia están bien encauzados. Se trata de un conflicto entre el modelo democrático de la Unión Europea y la revuelta bolivariana tolerada hasta ahora por Pedro Sánchez. La estrategia cortoplacista y la visión tactista del sanchismo llegó a su peor crisis, la que afecta a la vez a pilares de España y la propia Unión Europea.

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